Querida princesa:
En la sombra de una pesadilla, conseguí leer varios versos de poemas inacabados.
Extraños, desconocidos.
Conseguí ver a gente que se ponía en medio, por delante de mi a mi paso. Me entorpecían, pero yo estaba seguro en mi camino y continué, firme, mis pasitos cortos, pero decididos en lo que iba a hacer.
Abrí varias puertas y me metí por ellas.
Eran extrañas, conocía su camino, pero no su contenido.
Tenía miedo, estaba buscando algo, a alguien , necesitaba que me sacasen de ese pozo de tinieblas. Cuna de cosas hirientes que me hacían sentir mal.
Te estaba buscando, vida mía. Notaba presencia de alguien cerca.
Te sentía cerca, pero estabas lejos.
Continué el camino de mi sueño, lleno de un augurio insostenible e arraigado en lagrimas.
Pero , fuerte, seguí a mi presagio, ignorando palabras zafias que llegaban a mis oídos.
Sabía que la razón la tenía yo, continué mi camino, buscándote.
Vagaba perdido, solo...intentando no perder la esperanza , que me esperaba tras la puerta, luz del alba.
Rayo de luz que llegó hasta mi retina, secando todas mis lágrimas.
Corrí, corrí deprisa, sin demora alguna, hacia ese rayo de luz blanca, serena y constante.
-Cómo brilla hoy el sol- me dije - O quizás, puede que sea un candelabro tirado.
Continué corriendo, hasta que el pomo de la puerta tocó mi mano.
Torné la puerta hacia mí, abriéndola, ansioso de salir del valle de penumbra en el que me hallaba. Esta vez , los rayos se habían multiplicado, y un enorme destello de luz cubría ya toda mi cara.
Cegado, pero viendo una silueta de mujer, me quedé aturdido.
Aquella persona no tenía ningún foco de luz detrás de ella, ni ningún candelabro visible.
Poniendo la mano sobre mis ojos, pude ver, de pies a cabeza, la luz intensa, preciosa, serena y constante que salía de los ojos de aquella bella dama.
Me había enamorado perdidamente de la mujer que acababa de dejarme aturdido.
Aunque el término mujer se queda corto, con el ángel que tenía delante.
Te adoro.
@tunene
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